¿Qué tienen de bueno? Una (¿larga?) carrera de éxito, liderazgo, talento para su actividad concreta y mucha fortaleza para caer y volver a levantarse.
¿Qué tienen de malo? El éxito siempre es efímero, viene y va, y su liderazgo no es permanente, aunque si vitalicio (porque encasilla de por vida). Esta consolidación como amas del cotarro solo les sirve para su cotarro (en el cual adquieren una gran experiencia) y puede ocurrir que no mejoren nunca aunque intenten superarse.
Lo parecen pero no lo son:
Christina Aguilera. Aunque a la altura en muchos casos, la competencia siempre fue férrea, por lo que Christina tuvo que encontrar su sitio. ¿Cómo? Demostrando su fortaleza y capacidad de superación, y vendiéndose efectivamente a través de su imagen, acabando por hacer cine.
J.K. Rowling. Aunque su éxito fue indiscutible, su deseo de no volver a escribir la ha convertido en una especie de leyenda que pasará a la historia de la literatura como una verdadera escritora, pero no una reina.
Lo son:
Madonna, Britney Spears, Lady Gaga. Cada una de ellas ha sido nombrada reina del pop alguna vez y es porque realmente merecen una corona. Capaces de ser verdaderos iconos mediáticos, estas reinas han sabido trabajar su imagen y constituirse como líderes.

Katherine Heigl, Jennifer Aniston. En este caso ambas pertenecen tanto a la pequeña como a la gran pantalla, y ambas son ejemplos de reinas de la comedia romántica. Su liderazgo en tan obvio y, mismamente en mi cabeza, está tan integrado este concepto, que sólo he tenido que buscar en google lo que acabo de mencionar (reina de la comedia romántica) para encontrar que son dos de las actrices que más aparecen. Todo un logro.

Stephenie Meyer, Laura Gallego. Autoras de literatura juvenil, muy diferentes entre sí, pero con capacidad de generar escritos de gran éxito. Son reinas con talento y con suficiente fuerza como para mantener el cargo. Seguro que pueden impresionarnos cuando quieran.
No hay comentarios:
Publicar un comentario